Me gusta interpretar las leyes y explicarlas de una forma sencilla, para que todos puedan entenderlas sin necesidad de complicarse. Espero a brindar apoyo a quienes enfrentan problemas legales y sienten que no tienen salida, porque muchas veces, con la orientación adecuada, sí hay soluciones.
Me apasiona leer, conversar, escuchar y conectar con las personas, pero también tengo un lado muy artístico: disfruto de la música, la pintura y el baile, porque siento que el arte es una forma de expresión que permite conocerse mejor y mantener el equilibrio entre la mente y las emociones. Esa sensibilidad la complemento con la fuerza que me inspiran mis padres: mi mamá, una mujer valiente y directa para enfrentar la vida, y mi papá, quien me enseñó que el Derecho es una manera de amar y comprender mejor el mundo.
Encontré a Unicervantes el día en que decidí buscar una universidad con una forma diferente de enseñar Derecho. No quería una formación limitada a leyes y normas, que me parecían una visión reducida de la profesión. Lo que me atrajo fue su enfoque basado en principios éticos, morales y valores humanos. Aquí no solo te forman como jurista, sino también como persona capaz de conectar con quienes necesitan ayuda. No se trata únicamente de interpretar normas, sino de comprender a las personas detrás de cada caso.
Son muchas las razones por las que me gusta Unicervantes, pero si tuviera que elegir tres, serían:
Sus profesores, cuya calidad humana y profesional es admirable. Enseñan con compromiso y claridad, formando no solo abogados, sino personas éticas y responsables.
Las instalaciones, que desde el primer día transmiten un ambiente cálido donde es fácil sentirse en casa, hacer amigos y compartir experiencias.
El grupo de Bienestar, que ofrece un acompañamiento integral, brindando apoyo académico, emocional y espacios de esparcimiento que hacen más agradable la vida universitaria.
Mi meta es convertirme en abogada especializada en Derecho Internacional Privado, un área que me apasiona porque conecta leyes de diferentes países y permite resolver casos entre personas o empresas de distintas partes del mundo.
Ser estudiante Cervantino significa mucho más que recibir una formación académica sólida y actualizada; es también formarse como persona, con valores, compromiso social y una visión ética y humana, para aportar de manera positiva a la sociedad.