Mis aspiraciones están orientadas al servicio, la escucha activa y la justicia; por eso quiero formarme como trabajadora social que acompañe procesos comunitarios, genere inclusión y promueva cambios positivos en contextos de vulnerabilidad.
Lo que más me motiva es saber que desde mi profesión puedo ser un puente entre las personas y sus derechos, impulsado por el deseo de generar bienestar, justicia y dignidad. Estoy convencida de que incluso los pequeños cambios pueden transformar vidas y dar sentido a mi vocación.
Elegí estudiar en UNICERVANTES porque encontré una propuesta educativa que forma profesionales conscientes y comprometidos con la realidad social. Es un lugar donde el conocimiento se une con los valores, la ética y el servicio. Valoro mucho su ambiente cálido y humano, donde compañeros, docentes, administrativos transmiten respeto, apoyo, solidaridad.
Me inspira la claridad y motivación de los profesores, además de su capacidad para impulsar el pensamiento crítico, prepararnos para los retos reales. Todo esto convierte mi experiencia de aprendizaje en un proceso enriquecedor y significativo para mi formación en Trabajo Social.
El ambiente universitario, caracterizado por respeto, solidaridad, cercanía entre todos, le da propósito y sentido a cada experiencia tanto personal como profesional.
Por eso recomiendo estudiar Trabajo Social en UNICERVANTES, sede Florencia: una institución que forma personas integrales, no solo en lo académico, sino también en lo humano, promoviendo conciencia social, compromiso y valores.