Soy de un hermoso pueblo llamado Puerto Limón, Putumayo, un lugar que llevo siempre en el corazón y que me enseñó el valor de la comunidad y la solidaridad.
Una de las cosas que más disfruto es pasar tiempo con mi familia. Ellos son mi mayor apoyo y la razón por la que sigo adelante con mis sueños.
Decidí estudiar en Unicervantes por su variedad de herramientas académicas y por el equipo de profesionales que hacen parte de la institución. Además, la recomendación de una amiga que se graduó aquí me dio la confianza definitiva para comenzar este camino.
Lo que más me ha gustado es la calidad humana y profesional de los docentes, porque siempre están dispuestos a acompañarnos y guiarnos en nuestro proceso, ayudándonos a crecer no solo como profesionales, sino también como personas.
Mi meta es convertirme en una trabajadora social empática y comprometida con el bienestar de las comunidades, ya que me apasiona la idea de poder generar un impacto positivo en la sociedad y ser un agente de cambio. Creo que Unicervantes me ayuda a lograrlo cada vez más porque su programa académico nos prepara para los desafíos reales.
También recomiendo estudiar Trabajo Social en la sede de Mocoa, porque aquí tenemos la oportunidad de comprender de cerca las realidades de nuestra región y nos formamos para aportar a su desarrollo.
Estoy convencida de que la educación puede cambiar vidas, y mi sueño es que a través de mi carrera pueda ayudar a transformar la vida de muchas personas.